“¿Por qué soy matemático?” por José Antonio Prado Bassas

José A. Prado-Bassas (akas. Tito Eliatron) es profesor de matemáticas en la Universidad de Sevilla y autor del blog Tito Eliatron Dixit. Pero no sólo se dedica a investigar, sino que pretende divulgar las matemáticas y acercarlas a todo el mundo. El siguiente post, que podéis encontrar en su blog, responde a la pregunta que planteamos, ¿Por qué soy matemático?

*********************************************************************************

Soy matemático porque no veo árboles ni nubes, veo fractales.
Soy matemático porque no veo neumáticos ni rosquillas, veo toros.
Soy matemático porque no veo los números de los edificios, veo progresiones aritméticas.
Soy matemático porque cada vez que veo un número de una matrícula, lo factorizo.
Soy matemático porque cuando me alojo en un hotel, miro si el número de la habitación que me han dado es primo o es un cuadrado perfecto.
Soy matemático porque siempre hago la cuenta de cabeza, antes que el comerciante con la calculadora.
Soy matemático porque no veo agujeros, veo singularidades.
Soy matemático porque siempre tiran más 2θ que dos carretas.
Soy matemático porque me encanta mirar un buen par de senos.
Soy matemático porque no veo cajas, veo paralelepípedos.
Soy matemático porque siempre respondo depende cuando me preguntan cuánto son 2+2.
Soy matemático porque 2+1=3.
Soy matemático porque cuando veo una red, pienso en coordenadas cartesianas.
Soy matemático porque deshacer un nudo no es más que aplicar la topología.
Soy matemático porque veo más allá de algunas señales de tráfico
Soy matemático porque sé como repartir una pizza.
Soy matemático porque tenía calculados todos los números que tenían que salir en el sorteo para que mi hijo entrara en el colegio elegido.
Soy matemático porque la tecla más desgastada de mi teclado es la x.
Soy matemático porque en mi tesis y en los artículos que escribo, aparecen más números en la numeración de las páginas que en el cuerpo del texto.
Soy matemático porque cuando veo un puente me pregunto si el arco es una parábola o una catenaria.
Soy matemático porque veo raíces cuadradas por todos lados a mi alrededor.
Soy matemático porque hasta en Semana Santa pienso en Gauss.
Soy matemático porque siempre me bastaban 4 colores para pintar los mapas en el colegio.
Soy matemático porque cuando voy a la peluquería siempre pienso en paradojas.
Soy matemático porque cuando miro un friso, trato de encontrar el grupo de simetría al que pertenece.
Soy matemático porque me gusta buscar calles con nombres de matemáticos allá por donde voy.
Soy matemático porque es más divertido serlo cuando das la mano en una reunión.
Soy matemático porque elegir calcetines es más fácil con el axioma de elección.
Soy matemático porque no me extraña que el día más corto no coincida con el que anochece antes.
Soy matemático porque siempre, en cualquier conversación, acabo hablando de matemáticas.
Soy matemático porque hasta en los chiringuitos de las playas pienso en matemáticas.
Soy matemático porque yo también construí el poliedro de Csázár.
Soy matemático porque disfruto haciendo todo esto y mucho más.
Soy matemático porque me encanta contar estas cosas en mis clases.

¿Y tú? ¿Por qué eres matemático? ¿Por qué quieres ser matemático? ¿Por qué te gustan las matemáticas?

Tito Eliatron Dixit

Advertisements

“¿Por qué soy matemático?” por J. Alberto Conejero Casares

J. Alberto Conejero Casares es profesor de Titular de Universidad del Departamento de Matemática Aplicada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universitat Politècnica de València (España) y también miembro del Instituto Universitario de Matemática Pura y Aplicada (IUMPA-UPV) de la misma universidad. El siguiente post, que podéis encontrar en su blog, responde a la pregunta que planteamos, ¿Por qué soy matemático?

********************************************************************************

Unos amigos han creado un blog http://coachingparamatematicos.wordpress.com/ En el hablan de temas relacionados con las matemáticas, principalmente con la carrera, así como ofrecer herramientas para ayudar a los alumnos que están cursando el grado en matemáticas o simplemente matemáticas en otra titulación. ¡¡Confío en que tengan muchos seguidores!!

En su primer post hablan de por qué estudiaron la carrera de matemáticas. Eso me hizo pensar por qué estudié matemáticas. En mi decisión influyeron bastantes hechos:

  1. La profesora de inglés que tuve en 3º de BUP, Mari Ángeles, nos dijo un día una frase que decía el patriarca de los Kennedy a sus hijos: “Sed lo que queráis pero sed los mejores. Si queréis ser picapedreros, sed los mejores picapedreros del mundo”. Esa frase me marcó. Evaluando lo que sabía hacer veía que se me daban bien las matemáticas, la física y la química. Así que parecía razonable elegir una de esas carreras. Como no sabía que quería hacer y las matemáticas era lo que mejor se me daba pensé que me sería más fácil ser mejor que otros en las matemáticas.
  2. Varios profesores me transmitieron su amor por las matemáticas: Antonio Sansano, Joan Castillo y Manuel Ripollés. Ellos me animaron a que diera lo mejor de mi. También es cierto que mi profesora de física y química de 3º de BUP se empleó a fondo para que por mucho que me gustaban y por mucho que me esforzara me hiciera sentir que no daba la talla. Al año siguiente gané la fase local de la Olimpiada de Química pero ella ya se había encargado de conseguir hacerme sentir un inútil en el laboratorio.
  3. Por aquel entonces no me apetecía ser profesor, pero hablando con varios profesores me comentaron que como matemático había otras salidas, así que eso no me preocupó a la hora de elegir las matemáticas, aunque luego he acabado de profesor en la universidad.
  4. En 3º de BUP me planteé estudiar una ingeniería.  Hablé con la psicóloga del instituto. Me dejó un libro con las asignaturas de las carreras y me gustó Caminos. Además de matemáticas, física y química tenía muchas otras asignaturas que me parecieron interesantes. Le pregunté y me dijo que era muy difícil y que iba a tener pocas salidas para ejercer como ingeniero. La mujer como veis fue toda una lumbrera. Exactamente me dijo: “Estarás con suerte unos 10 años para acabar la carrera y luego varios años hasta que puedas ejercer tu profesión.” Que te digan eso con 16 años te puede caer como una losa. Entre eso y que no sabía de que trabajaba un ingeniero, descarté las ingenierías.

Como veis no es una historia demasiado vocacional. Elegí el camino que me pareció más seguro. Podía haber acabado haciendo cualquier otra cosa, pero las personas que se cruzaron en mi camino fueron “ayudándome” a decidirme por las matemáticas. Si os dedicáis a la enseñanza, recordad que aparte de que les enseñéis los contenidos vuestros alumnos principalmente os agradecerán que les ayudéis a dar lo mejor de sí mismos y sobre todo, que les ayudéis a tomar decisiones.

Y por cierto, no os van a ir a buscar en primera instancia, tenéis que preocuparos primero por acercaros vosotros a ellos para que vean que les podréis ayudar.